viernes, 31 de julio de 2020

Cuchillo "Covid 19" acero al carbono.





Acero, cuero y hueso.





El boceto sobre papel
adherido al trozo de acero.



Primeras imágenes
sobre el viejo yunque,
casi en blanco y negro.





Acero al carbono 1075.





Vista parcial del
Taller La Claustrofobia.



La hoja luego del revenido













Largo total 190 m/m.
largo de hoja 80 m/m.
espesor 3 m/m.




















miércoles, 8 de julio de 2020

Navaja tipo Higonokami.


Luego de algunos meses inactivo
en cuanto a fabricación de navajas
de fricción, vuelvo al ataque con
esta navaja "casi" higonokami. 



La navaja totalmente terminada,
70 m/m largo de hoja útil,
100 m/m de empuñadura. 

La navaja abierta, con la
 naturaleza  por  marco.



Vista  del  vaceado 

asimétrico de la hoja. 



Cerrada 114 m/m de 
extremo  a  extremo.



Hoja de acero al carbono
de 3,2 m/m de espesor.


A la cara opuesta de la hoja
le conservé la textura rústica
del acero reciclado.








La hoja luego de su revenido.






El conjunto momentos antes
de comenzar el proceso de pulido. 


Imágenes del comienzo 

del  proyecto.


Vista del conjunto principal,
apenas maquinado, casi en bruto.



Hoja en acero al carbono reciclado
tal cómo me gusta, 3,2 milímetros
de espesor, y 98 milímetros de
 extremo a extremo de la hoja.



La empuñadura en lámina de 2 m/m
  de espesor, texturada y luego replegada.






Vaciado  totalmente asimétrico.






Lima y más lima...











Preparando las tres muescas.











Un corto vídeo
mostrando su corte.



Navaja moneda




Así sean sus navajas, primores de juguete y no herramienta;
 miniaturas que contienen ojos de cerradura, a través de los 
cuales se ve el sueño de los que duermen. Su manufactura es de 
espectáculo y su composición hecha con adminículos improbables, 
es más de hechizo que de taller registrado. No se concibieron 
para el corte de la vianda sino para la gollería conventual, para
 el empiñonado y el pan real, que no para el jarrete. 
Bululú hubo que pusiera en la faltriquera de una enamorada 
virginal una navajuela de nácar de Manila, 
como hiciera Visconti en el Gatopardo. 
(Texto extraído de “La navaja de Hefesto o Le petit jardín des couteaux.)



Comienzo un nuevo proyecto
con esta navaja del tipo moneda
de la cual hay múltiples versiones,
la gran mayoría de fabricación 
a partir de monedas españolas de 
5 pesetas y francesas de 5 francos.







Vemos los cuatro componentes
 principales 2 discos de acero
inoxidable de 37 m/m de diámetro
(sobrantes industriales)un separador
en latón de # 1,5 m/m de espesor
y la hoja en acero al carbono que fue
 rebajado en su espesor a 1,3 m/m. 




Hoja perforada y ranurada y el  

 separador de latón, conjunto que
 completa los 37 m/m de diámetro
de las cachas.




La hoja mostrando la perforación
de 3 m/m para alojar su eje y
la ranura que permitirá el paso
de uno de los dos remaches.


El conjunto presentado
sin la segunda cacha.



s


Una vista más cercana del conjunto.











Así quedaría armada la navajita
todavía falta el vaciado de la hoja
y luego su temple.







El separador de latón ya cementado
a la cacha y con un rebaje "media
caña" para permitir el giro de la hoja.







La hoja ya templada y revenida.















19 m/m de filo total.






4 m/m de espesor y 37 m/m de diámetro.










Vista del separador de latón.




Rebaje en las cachas a falta de "uñero". 






La navajita terminada.



Se merecía una fundita acorde.












Navaja a partir de
una moneda francesa
de cinco francos.











Gracias por visitar mi blog, por tomar las palabras con que has 

encabezado esta entrada, y por citarme. 

Soy Hefesto, y envidio la habilidad que muestras para montar delicadezas como la navaja moneda.  

Solo sabía de artesanos de Nogent que se atrevieran. Muy interesante este blog.